Segunda experiencia y definitiva

con la cual conseguimos el auto abastecimiento de nuestra vivienda, para ver los detalles constructivos de esta nueva y definitiva experiencia ver los planos 3. 4. 5 y 6

Partiendo de las experiencias realizadas con el biodigestor de 50 litros decidimos construir uno de 16.000 litros, desconociendo totalmente si este seria suficiente para darnos el auto abastecimiento de nuestra vivienda, pero había que intentarlo.

La decisión fue pensada y ejecutada aprovechando las ventajas que nos ofrecía la propia naturaleza comenzamos por desmontar el terreno en una profundidad de 2,5 mts y una longitud de 5 mts. con el fin de evitar en lo posible que las diferencias térmicas día / noche no fueran muy fuertes al estar prácticamente enterrado. Se pensó que el biodigestor fuese de proceso continuo, es decir en el sentido longitudinal tenia un orificio de entrada y en lado opuesto tenia el orificio de salida del producto ya fermentado.

Por otra parte en el lado de la entrada el biodigestor tenia menos altura (1,750 mts), que en el lado de salida (2,250 mts).Esto serviría para facilitar el avance de toda la masa en fermentación puesto que la masa que entraba de algún modo empujaba la masa interna hacia el orificio de salida. Es importante comentar que el orificio de salida tiene un nivel inferior al orificio de entrada, esta diferencia es de 15 cm y es suficiente para garantizar la salida automática del estiércol fermentado a medida que añadimos estiércol nuevo, ver detalle de esta diferencia de nivel en los planos

 

La construcción se realizó con hormigón armado y se le aplicó una capa de pintura impermeable similar a la que se aplica a las piscinas a fin de sellar las paredes interiores y evitar fugas de agua; en la parte inferior del biodigestor instalamos un serpentín de cobre apoyado sobre unos tacos de teflón y anclado con abrazaderas, los conductos de este serpentín quedaron anclados y salían por el orificio de entrada del estiércol estando conectados a una pequeña caldera calefactora, la cual se utiliza en el tiempo frío para calentar la masa en fermentación, esta caldera consume una parte del propio gas producido en el biodigestor.

También tenemos instalado un tubo perforado (en el fondo del biodigestor) con el fin de poder inyectar periódicamente parte del gas producido a fin de agitar la masa en fermentación con lo cual se estimula la producción del propio gas.

 

Esta inyección de gas la realizamos con un sistema de bomba manual similar a una bomba aspirante o por decirlo de una forma más simple como si fuese un fuelle en línea de tal forma que cuando lo accionamos introducimos parte del gas producido a través del tubo mencionado.

 


El biodigestor en la parte superior estaba abierto, no tiene tapa, ya que en su lugar instalamos una lona impermeable que sirve para la recogida y almacenamiento del gas a la vez que mantiene la presión de todo el conjunto: la lona esta sujeta a unos ganchos de acero inoxidable que a su vez están anclados en el hormigón, en un canal que se construyó sobre todo el contorno del propio pozo, de manera que este contorno con su canal servia para el sellado de la lona, (llenándolo de agua) a fin de no dejar escapar el gas, la profundidad de este canal es de 30 cms con lo cual podemos sacar la conclusión rápida de que la presión máxima del conjunto podía llegar a 30 gramos o 30 milibares.

 

 

Nota: Ver plano de la lona.

En un costado de la lona y a una distancia aproximada de 80 cms del extremo de sujeción de la misma teníamos el orificio de salida del gas que consistía en un trozo de tubo pasamuros con arandelas tuercas y juntas de silicona para no dañar la lona ,es de observar que el orificio estaba reforzado en ese punto con dos juntas de la propia lona; para la conducción del gas utilizamos tubo de plástico transparente de 16 mm, de diámetro en una longitud de 6 mts y el resto de la tubería incluida la del interior de la vivienda se puso de acero galvanizado de ½ pulgada.

Aquí tenemos que hacer una observación y es que el gas procedente del biodigestor siempre lleva vapor de agua que normalmente se condensa en las tuberías metálicas, por lo tanto es necesario que la conducción se haga con cierto grado de inclinación y en el punto mas bajo se coloque un sistema de purga manual para poder eliminar el agua a voluntad.

Cuando se terminó toda la instalación comenzamos por colocar lo primero la lona; esta lona impermeabilizada tiene las siguientes dimensiones; 4,25 mts de longitud, 2,25 mts de ancho, y 2,00 mts de altura tiene forma de paralelepípedo rectángulo pero sin la cara inferior a fin de que cumpla las funciones de cuba o campana de recogida del gas, tiene también una serie de ojales en todo el contorno inferior para poder sujetarla a los anclajes de acero inoxidable que habíamos colocado en el canal de sellado; una vez colocada la lona la dejamos caer en el interior del biodigestor que en principio esta totalmente vacío.

A continuación comenzamos a llenar de agua el biodigestor; a medida que el nivel del agua va subiendo llega un momento que entra en contacto con la lona, y con esta subida de nivel empuja también a la lona, con lo cual se logra que no exista cámara de aire en el interior; cuando hemos terminado de llenar de agua el biodigestor, comenzamos a llenar de agua el canal de sellado, cuando este está lleno comenzamos a introducir estiércol del pozo de 4.000 litros que teníamos en fermentación mezclado con otro que estaba en intemperie por mas de 60 días, prácticamente a las 24 horas ya comenzaba a moverse la lona dándonos la sensación que había algún animal atrapado entre la lona y el agua….era el gas que empezaba a dar sus frutos.

La lona sigue inchándose hasta que se empieza a poner tensa y entonces comprobamos que la presión del manómetro empieza a subir y cuando llegamos a los 26 gramos comenzamos a utilizar el gas en nuestra cocina……! Sin ningún problema¡….A partir de este momento hemos mantenido el circuito con una presión de 26 gramos aproximadamente para ello utilizamos la válvula de seguridad mas simple que pueda existir en el mundo sin muelles ni resortes y sin posibilidad de que se produzcan averías ya que no tiene ningún elemento mecánico. Simplemente es una garrafa o recipiente de plástico de 30 cms de altura, al cual le hemos quitado la parte superior, hemos perforado un orificio en el fondo y a través de un enlace pasamuros le colocamos una conexión del gas procedente de la propia línea de utilización, previamente llenamos de agua el recipiente hasta un nivel de 26 cms contados desde el fondo del recipiente, de esta manera tendremos en todo el circuito una presión máxima de 26 gramos, de modo que cualquier incremento de presión por encima de esta cifra automáticamente y a través de la columna de agua marchará a la atmósfera.

Ver plano de detalle constructivo, Plano 6.

 

También instalamos una línea de agua que a través de un flotador nos mantiene el nivel de agua para garantizar que el agua que se nos pueda evaporar sea repuesto automáticamente. Después de estar consumiendo gas por mas de cuatro meses pudimos comprobar que estabamos desperdiciando mucho gas que iba a la atmósfera porque no lo consumíamos, llegando a la conclusión de que es interesante disponer de un sistema de almacenamiento del gas de forma sencilla y relativamente barata, para lo cual nosotros utilizamos unos recipientes elásticos de lona impermeabilizada en forma de bolsa apoyada simplemente sobre el suelo y con un lastre de tablones de madera, encima para mantener la presión de utilización. Esto nos da mucha más autonomía y la posibilidad de utilizar el gas en exceso para producir electricidad.

Ver plano esquemático de la instalación:

Existen en el mercado una serie de generadores que pueden ser alimentados con gas metano, es decir que están preparados para consumir dicho gas y que los fabrica la firma FIAT, tienen una potencia aproximada de 13 Kw.
Esta electricidad producida con el gas excedente nos puede producir Hidrógeno por el procedimiento de electrólisis; en un paso siguiente y por el procedimiento de síntesis mediante el arco eléctrico entre dos carbones en atmósfera de hidrógeno podemos producir acetileno, calentando el acetileno con mas hidrógeno obtenemos etileno, si reaccionamos el etileno a través de ácido sulfúrico obtenemos el sulfato de etilo; calentando el sulfato de etilo mezclado con agua se descompone y se forma el alcohol etílico a la vez que se regenera el ácido sulfúrico.

Por este procedimiento podemos obtener un combustible liquido de gran calidad que es el alcohol etílico, combustible que además tiene un montón de aplicaciones. Esta posibilidad se puede realizar cuando el exceso de gas es importante.

Este proyecto ha sido creado integramente por el Ingeniero Técnico de Minas D.Pedro Rodrigo Bonet y es propiedad del mismo autor. Puede ser reproducido en cualquier medio previa notificación y autorización del titular y nombrando siempre al autor y el lugar de procedencia de este proyecto.

Los planos y dibujos han sido realizados también por el autor del proyecto y se les aplica el mismo parrafo anterior.

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